– A los mandos de su Speed Car, y en el retorno al calendario de esta cita, fue el único en bajar de la barrera de los cuatro minutos. Si bien en los rallyes no ha encontrado la suerte necesaria, la modalidad de montaña sigue aportando altas dosis de alegría al joven Julio Martínez. En su segunda carrera de la temporada a los mandos de la Speed Car logró adaptarse rápidamente a un trazado técnico y exigente como el que une el Cruce de La Culata con la Cruz de Tejeda, tanto que se convirtió en el más rápido de una agradable mañana.

Dentro de su programa de carreras previsto en 2015, la Subida de Tejeda era todo un reto para el piloto de Revi S.L., SOALDEA, Transportes Tamarán, Parches y Ruedas, Mosan Motor, Cabildo de Gran Canaria, Ludoteca Villa Maravilla y Tallares Daniel. Afrontar una carrera que no se disputaba desde 1998 y que ésta cuente con un asfalto cambiante, eran para el joven grancanario un desafío en toda regla.
“Como piloto de una CM no era una carrera fácil, ya que había que adaptarse a los dos tipos de asfalto y a la posible suciedad que los turismos podían dejar sobre el mismo”, destacó Julio Martínez sobre las particulares condiciones de esta prueba. Sin agobios la tarea previa estaba clara, “no era otra que mejorar en cada manga y tratar de ajustar nuestro coche a las condiciones del terreno”, detalles que a tenor de los cronos fueron por el buen camino.
La primera toma de contacto, aún con el asfalto lejos de alcanzar su temperatura de crucero, sirvió para detener el cronómetro en 4:18.914, un registró que le hubiese colocado de manera virtual detrás de los dos turismos más rápidos. Ya en la primera manga oficial llegó un mordisco notable al crono, y es que la célula dictó un 4:02.454 que, ya en ese momento, significaba ser la mejor referencia del día. Pero Julio Martínez estaba cómodo, a pesar de no tener que tirar innecesariamente de neumáticos nuevos y, sobre todo, por esos reglajes que venían como anillo al dedo. El crono suele ser un juez determinante y, fruto de esas buenas sensaciones, el futuro piloto de la Copa Suzuki Swift daba la machaba bajando de los cuatro minutos. Un último empuje para detener el reloj en un fantástico 3:59.509.
“Ha sido una positiva jornada para nosotros, no sólo por correr bien y por el tiempo final, sino por las sensaciones con la CM”, apuntó Julio nada más recibir su trofeo. “Era importante hacer kilómetros, además en un trazado técnico como el de Tejeda”, y es que ahora le espera todo un desafío, el Rallye Sierra Morena, el escenario seleccionado para dar el pistoletazo de salida a la Copa Suzuki Swift.